Política, religión y Oriente Medio

Estuve en Pennsylvania la semana anterior, justo luego de las primarias del Partido Demócrata, y los temas electorales seguían siendo candentes. Me llevó a ver el panorama político un algo más de cerca la semana anterior. Por eso, a compromiso de ser malinterpretado, de enfadarme un poco conmigo y probablemente de alienar a algunos de ustedes, pensé que podría utilizar eso como trasfondo para el reporte de este mes. Por favor, acuérdese que no hablo por ningún otro que por mí. Soy un diácono persistente ordenado en la Iglesia Católica pero no puedo comentar por la Iglesia. Sólo puedo sostener mis puntos de vista personales y al llevarlo a cabo, intentaré mantenerlos de una forma que sea consistente con las enseñanzas de la Iglesia. Mientras escribo esto, el Presidente Bush está en Israel para la festividad del 60º aniversario de la fundación de Israel y hoy discutió su perspectiva de un Medio Oriente democrático a todos los escenarios. Se refería a su perspectiva de que la multitud de cada país de Oriente Medio vivirá en un país con un gobierno democrático donde el pueblo tenga voz y voto. Bush siempre mantuvo esto como su perspectiva, pero la retórica de la política y la verdad de la guerra comunmente han nublado nuestra perspectiva de esta perspectiva. Israel, aunque sólo tiene 60 años, tiene una extendida historia. Considere esta cita de Charles Krauthammer – The Weekly Standard, 11 de mayo de 1998:”Israel es la encarnación misma de la continuidad judía: es la exclusiva nación en la tierra que habita la misma tierra, transporta el mismo nombre, habla el mismo idioma y adora al mismo Dios que hace 3.000 años. Cavas la tierra y encuentras cerámica de los tiempos de Davidic, monedas de Bar Kokhba y pergaminos de 2.000 años de antigüedad escritos en un guión muy parecido al que hoy comunica helado en la tienda de la esquina.” No obstante, más allá de esta extendida historia, los palestinos por lo general rechazan la noción de que Israel tiene derecho a la tierra que en este momento ocupa. Hablamos de un conflicto serio, por decir lo menos. En este momento, no soy un erudito en el Medio Oriente, pero mis instintos me aseguran que de alguna forma debe haber una manera de solucionar la animosidad histórica que hay entre los dos grupos. De alguna forma, la guerra en Irak, la controversia de un Irán armado con armas nucleares, los talibanes en Afganistán y la cuestión palestino-judía están todos relacionados. Tengo la sensación de que esta relación tiene en su centro las diferencias religiosas, y la verdad de eso se prolonga a nuestro país. Además, debe ser un tema que se va a tratar en las próximas selecciones de presidentes. Luego de todo, poseemos soldados, hombres y mujeres estadounidenses ahí, y debemos llevar a cabo todo lo viable para apoyarlos. Las cuestiones en el Oriente Medio se sugieren como muy complejas y están arraigadas en el odio y la animosidad de siglos pasados. Mi respuesta a esto sería que complicarlo tiene la posibilidad de ser la causa por la que no logramos hallar una forma de emprender como corresponde las cuestiones que hay en medio de estos dos grupos. Las campañas de todos los candidatos están satisfaciendo a esa parte del público estadounidense que están intentando de persuadir sin ningún enfoque integral. Es indicativo de la política estadounidense. ACTITUD Como he dicho antes en estos boletines, la manera en que observamos las cosas comunmente establece cómo procesamos la información. Si las observamos por medio de los lentes de un demócrata observamos las cosas de una forma y si las observamos por medio de los lentes de un republicano tendemos a conocer las cosas muy distinta. Tengo un amigo que es un enorme demócrata y para él la exclusiva razón por la que nos encontramos en guerra es para que las empresas petroleras logren conseguir enormes provecho. Para él, Bush y Chaney son ladrones y sólo buscan una cosa, contribuir a sus amigos empresariales a hacer dinero. Bueno, varios demócratas opínan de esta forma. Se encuentra dentro de las causas por las que no soporto tener una controversia con ellos. No tienen hechos de su lado, pero son tan interesados que no mirarán los hechos. Los republicanos, además, no considerarán la oportunidad de que el esfuerzo bélico se esté cobrando su precio en el presupuesto federal y siga a su jefe como ovejas siguiendo al pastor. Los dos son responsables. Allí

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