No, no, no, no!.. No estoy deprimido.

Queridos lectores, sucedió hace un mes. Sonó el teléfono. Cogí el auricular. Era mi hija en Estambul. Desde luego, me alegró oír su voz. Luego de hacerle una pregunta a ella y a mi salud, estamos hablando de algunos temas en el transcurso de un tiempo. No recuerdo cómo se abrió, ella me mencionó que “Papá, estoy leyendo los mensajes que me enviaste. Usted enseña los temas realmente bien con términos claros y comprensibles, basados en hadices y versos. Pero estás comentando de la desaparición recientemente. Es todo el bien… ¿Estás deprimido?” Quiero comunicar con ustedes la respuesta que les contesté, dado que lo creo muy sustancial. Queridos lectores, desde luego que no estoy deprimido. Alabado sea Alá, mi salud física y mental es buena… No dependo de ningún otro, mi Rabia. No tengo nada excepto una vivienda, una pensión, comida y ropa bastante para contemplar mis pretenciones, una PC con los servibles necesarios y una biblioteca. Todo lo que necesito es que me provean de mi mujer trabajadora a quien mi Señor me dió. Intento comunicar con nosotros algunos asuntos que conozco por el consentimiento de Alá con amor y aprecio en mi corazón. No tengo ninguna expectativa de nadie… Amo todo y a todos bastante. Me siento la persona más feliz y pacífica de todo el mundo. Le rogamos a Rab que no arruine nuestro orden predeterminado. Queridos lectores, este acercamiento de mi querida hija, de hecho, no es otra cosa que el reflejo de una patología espiritual muy seria para ella, sucedido a nuestra querida gente en los años anteriores.comenzamos a acordarse la desaparición sólo en caso de depresión, angustia y patología. Si no poseemos un problema realmente grave y nuestro negocio no sale mal, no recordaremos ni la desaparición ni más allá de eso. Por otro lado, antes nuestro amado pueblo jamás solía sacar la desaparición y el día del juicio final de su cabeza. De esta manera es como se superó a otras naciones. En este momento, voy a comunicar con ustedes algunos párrafos de un artículo que se titula “Lo que fuimos y en qué nos convertimos” anunciado en un sitio en Internet, cuya fuente no pude detectar. Mira la distingue. No tocaríamos las cosas ilícitas: el creador francés Motray, nos comunica en 1700:”Ni siquiera mi soltero centavo jamás se perdió en las tiendas turcas. Siempre que me olvidaba de algo, los jefes del comercio que no me presenté en ningún instante, me enviaban a un hombre para asistir, de hecho, varias ocasiones, habían subido a mi habitante en Bayoglu”. Fuimos civilizados: El embajador de Inglaterra Sir James Porter cuenta sobre el estatus de Turquía en la década de 1740 como sigue:”La seguridad y la paz pública que prevalece tanto en Estambul como en otras localidades del Imperio, sin entrar en dudas, demuestran que los turcos son personas muy civilizadas”. Teníamos razón: el general francés Comte de Bonneval pasa una elección que:”Las ofensas, como la injusticia, la usura, el monopolio, el robo no hay entre los turcos… No sabríamos lo que era el robo: el creador francés Dr. Brayer sale de Estambul en la década de 1830:”En Estambul, donde la puerta de la vivienda solía estar raramente clausurada, y las tiendas solían dejar abierta al público confiado, entre cinco y seis casos de robo solían ocurrir en Estambul todos los años”. Ubicini, certifica al Dr. Brayer diciendo que:”En esta sorprendente localidad, aunque el dueño de las tiendas deja sus tiendas abiertas en tiempos salados, y las puertas de las viviendas se cierran con un fácil pestillo, el número de casos de robo no excede 4. Por otro lado, en Galata y Bayoglu, cuyos pobladores son cristianos, sin distinción, día tras días se dan casos de robos y asesinatos:”Éramos amables: el explorador italiano, Edmondo de Amicis, nos comenta que en la década de 1880:” El pueblo turco de Estambul es el pueblo más amable y educado de Europa. Las peleas callejeras son extrañas. Ríete a carcajadas raramente se escucha”. Dimos ejemplo al mundo: El juicio de Du Loir sobre Turquía en la década de 1650, que es popular por su libro de viajes sobre Turquía, es el siguiente:”Sin duda, la política turca y la vida civil turca tendrían la posibilidad de ser un caso de muestra para el planeta en relación a moralidad”. Y el creador acaba el artículo

Post a Comment

Your email is kept private. Required fields are marked *