Las oraciones personales de Jesús

Los registros de las oraciones de Jesús conforman un archivo invaluable de un ser especial que se expresa a sí mismo a otro. Aunque Jesús debe estar implicado en la oración en todo momento, todo lo que poseemos en la Biblia son seis oraciones de Jesús. Hay tres tipos de oraciones, y entendemos con seguridad que el Jesús mortal estuvo implicado en lo personal en dos de ellas. Los tres tipos de oraciones eran: a. Oraciones personales, brindadas por un sujeto en reclusión. b. Oraciones públicas, donde un individuo trabaja como la voz del grupo. c. Poner oraciones, brindadas sólo en relación con ordenanzas sagradas, así como las ordenanzas del templo. Jesús nos enseñó a rezar en público, y entendemos que la oración es “la oración de los Señores”. “No nos dejes caer en la tentación”,”Danos hoy nuestro pan de todos los días”, etc., son gentes que descubren de que es una oración pública. No hay ni solo una mención de primera persona en singular, que demuestre que es, de hecho, una oración pública. Pero no observaremos las oraciones públicas de Jesús en este texto. Miraremos ámbas oraciones pronunciadas en privado que poseemos por escrito. Poseemos unos cuantos oraciones privadas que fueron pronunciadas en público, pero debemos considerarlas como enseñanzas de las multitudes y testimonios de la historia del hombre, tanto como oraciones personales. ámbas oraciones genuinamente personales a las que poseemos ingreso son su oración intercesora, ofrecida antes de ingresar en el Jardín de Getsemaní y su súplica desgarradora a su Padre de que el cáliz, si es viable, pasaría por su lado. La oración intercesora que parecemos tener en su plenitud, pero la oración de Jesús en Getsemaní no debe ser más que un fragmento de toda la oración (recuerde que hubo tiempo bastante para que los discípulos se quedaran dormidos). ¿Por qué poseemos una oración de la A-Z, y sólo un fragmento de la otra oración? Para responder a esa pregunta existe algo que debemos tomar en cuenta. Debido a que Jesús se encontraba solo cuando ofertó estas dos oraciones, no había nadie presente para registrarlas e incluirlas en nuestras Escrituras. Si nadie se encontraba presente para grabar las oraciones, ¿cómo es que por el momento las poseemos hoy? Para que tengamos ingreso a estas dos oraciones de Jesús hoy, Dios debe existir revelado el contenido de ellas a alguien que era digno de ver estos instantes sagrados, y que podía confiar en alguien para registrar con precisión los hechos. Sin lugar a dudas, este hombre de seguridad era un profeta, vidente y revelador. Por supuesto, a este profeta se le permitió ver y registrar toda la oración intercesora del Señor, y la registró para nuestro provecho. El contenido de esta oración es doctrinalmente sustancial, debido a que afirma cómo el Padre y el Hijo son uno, y que cada fiel puede resultar uno precisamente del mismo modo. No hay lugar para una disección de toda la oración en este texto, pero se puede hallar en Juan 17:1-26. Si al profeta que fue invitado a conocer las oraciones personales del Maestro se le permitió en su revelación ser testigo de todo el padecimiento en el Jardín de Getsemaní, no lo entendemos, pero es claro que sólo una chiquita parte de la oración de Jesús era de dominio público;”Y él fue un algo más lejos, y cayó sobre su rostro, y pidió, diciendo: Oh Padre mío, si es viable, que esta copa pasara de mí; no obstante, no como yo quisiera, sino como tú. (Mateo 26:39) Quizás las expresiones del Dios sufriente eran tan conmovedoras que no podíamos quedarnos desnudos para escucharlas. Quizás tal instante sea bastante sagrado para ser tenido entre los hijos de los hombres, que no se niegan a llevar a cabo luz de las cosas más sagradas. A lo mejor deberíamos regocijarnos de que las expresiones de ese instante fundamental jamás llegaran a conformar parte de “La vida de Brian”. Biografía del autor: Arnold Ahlstrom es un Scripture-Sleuth, por lo cual está creando el sitio jesus-explained.org. Llevó a cabo su profesionalidad en Psicología en la Facultad de Lund (Suecia). Conocer el cómo y el por qué, y compartirlo con otros, lo realiza verdaderamente feliz.

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