La prohibición de la circuncisión y el nuevo ateísmo

seguramente usted ha escuchado comentar de una operación reciente en San Francisco, California, para poner una medida en la boleta que prohíbe la circuncisión. Pienso que esta operación ilustra varios de los teóricos alarmantes que la multitud está realizando cada vez más sobre la espiritualidad en nuestra cultura, y voy a ver algunos de esos teóricos en este articulo. Lloyd Schofield, que inició la operación, enseña la prohibición diciendo que “es el cuerpo de un hombre, y su cuerpo no forma parte a su cultura, su gobierno, su religión o inclusive a sus padres”. Entonces, según Schofield, la extracción obligada del prepucio de un niño recién nacido varón es inmoral. La religión no es como un trabajo de nariz Este argumento puede escucharse bien en la área, pero si lo analizamos bastante más de cerca, podemos consultar que revela bastante. ¿Qué pasa con las ocasiones en las que se necesita cirugía para socorrer la vida de un niño recién nacido? ¿Deberían prohibirse tales operaciones porque “es el cuerpo del niño recién nacido” y nadie tiene derecho a invadirlo? Pienso que la mayor parte de la multitud diría que no. Pero esto, estoy seguro de que Schofield respondería, no socava la prohibición, porque la circuncisión jamás es necesaria (hasta donde yo sé) para socorrer la vida de los niños recién nacidos. En vez de eso, dijo que es más bien “cirugía estética”. Nadie debería verse obligado a someterse a un estiramiento facial, dice el argumento, y aquí se aplica el mismo inicio. El inconveniente con este argumento es que, para bastantes, si no la mayor parte, de la gente que deciden circuncidar a sus niños recién nacidos, el trámite no es semejante a la cirugía estética en absoluto. Es un requisito espiritual. Si usted creyera, como esta gente, que Dios existe, Él es el árbitro supremo de la moralidad, y Él quiere que usted circuncide a su hijo, no pienso que lo vea como un asunto trivial. En otras expresiones, cuando desempacamos un poco el razonamiento para la prohibición de la circuncisión, podemos consultar que se apoya en un concepto hostil a la religión: que las prácticas religiosas son tan frívolas e innecesarias como la cirugía estética. Si deseamos tener un enfrentamiento honesto sobre esta ley, pienso que requerimos admitir que se apoya en teóricos antirreligiosos del tipo que observamos comunmente en los escritos de “Nuevos Ateos” como Christopher Hitchens y Sam Harris, y soliciar a los proponentes de la prohibición que justifiquen esos teóricos. La religión “falsa” Vs. Moralidad “Distinción” Pero hay una suposición más profunda y circunstancia detrás de la prohibición — la noción de que la prohibición está justificada por principios morales que están separados y son superiores a las creencias religiosas. “La gente puede entrenar algún religión que desee, pero su costumbre religiosa acaba con el cuerpo de otra persona”, dice Schofield. Otra vez, esto suena convincente al inicio, pero echemos una mirada bastante más de cerca. ¿De dónde sacan los defensores de la prohibición la regla moral de que “tu costumbre religiosa acaba con el cuerpo de otra persona”? ¿Aprendieron esto por medio de la observación científica? No.como los filósofos han indicado comunmente, los principios morales no son iguales de las leyes de la naturaleza, como la ley de la gravedad — no tenemos la posibilidad de estudiar lo que está bien y lo que está mal al conducir experimentos. Algunos podrían argumentar que Schofield expresa los valores morales que la mayor parte de la multitud comparte. Por otro lado, aun suponiendo que la mayor parte de la gente compren el inicio de que “tu costumbre religiosa acaba con el cuerpo de otra persona”, eso no provoca que el inicio sea cierto. Para utilizar un viejo argumento llamado Hitlerum ad Hitlerum, una mayoría del pueblo alemán puede que haya apoyado el ascenso de Hitler al poder, pero pienso que usted podría estar en concordancia en que eso no supone que fuera algo positivo. Mi punto es: no es evidente que el inicio “tu costumbre religiosa acaba con el cuerpo de otra persona” sea de alguna forma más válido que el criterio religioso:”Dios me manda circuncidar a mi hijo”. Ninguno de los dos principios es más “neutral” que el otro, y no hay razón para descartar el segundo sólo porque tiene dentro la palabra “Dios”. Sospecho que observaremos más y más legislación influenciada por las ideas de “Nuevo Ateo” que se ofrecen, y pienso que requerimos comprender esas ideas y el papel que están realizando si deseamos tener una controversia totalmente informada sobre estas leyes. Biografía del autor: Chris Edgar es el creador de Inner Productivit

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