La ciencia y la salud del siglo XXI con la clave de las Escrituras

Este ensayo se relaciona con mi trabajo, 21 Siglo Ciencia y Salud; una revisión y renovación del libro de Mary Baker Eddy, Science and Health with Key to the Scriptures. Eddy vivió en el siglo XIX y murió en el año 1910. A finales del siglo XIX, Eddy se transformó en un prominente curandero espiritual y jefe apoyado en lo que ella nombró la Ciencia divina. Ella se percató y probó que la Verdad era el quid de la curación metafísica. Eddy escribió extensamente sobre el tema de la curación mental científica y su trabajo primordial es Science and Health. Avanza cien años a la vida de Cheryl Petersen. A finales del siglo XX, como estudiante y practicante de la Ciencia divina, descubrí que las enseñanzas de Ciencia y Salud de Eddy eran excepcionalmente eficaces para abarcar cómo sanar la cabeza, el cuerpo y el espíritu por medio de la oración. He experimentado la prueba de la curación metafísica y para esta prueba fundamentalmente doy crédito a los especiales de la Verdad, Dios, como se detalla en Ciencia y Salud de Eddy. Antes del cambio de siglo, mi costumbre de sanación metafísica integraba cada vez más al público. Me encontraría en diálogos con personas con intereses en el aspecto de sanación científica de la Verdad, Cristo. No obstante, al inicio, estas diálogos me trajeron un duro despertar. Yo hablaba bastante comunmente en vernáculo del siglo XIX cuando compartí las ideas de Eddy. Por eso tomé la elección de admitir que las afirmaciones de Eddy merecían ser expresadas en el lenguaje y la lengua del siglo XXI y generé los medios para llevarlo a cabo. No pasó un largo tiempo antes de que la lógica me llevara más lejos. Si hablo de las ideas de Eddy en el lenguaje de hoy, además debo aceptar Ciencia y Salud en el lenguaje de hoy en forma impresa. No obstante, algo sobre una revisión imprimible iba en oposición a lo que me había impreso humanamente. Asi sea consciente o inconscientemente, mi cerebro quedó impresionado con la iniciativa de que una revisión entendible no era una alternativa. Para conseguir reabastecimiento, dije la iniciativa de la Ciencia y Salud de Eddy en lenguaje moderno a mi Maestro de Ciencia Cristiana. Mi Maestro estuvo en concordancia en que las revisiones eran valiosas. El sujeto fue abandonado. Después, reboté la iniciativa de otros alumnos de Ciencia Cristiana, pero la iniciativa regresó como una patata ardiente. Recuerdo haber vivido por gyrations mentales que por último se calmaron hasta la fuerza. Razoné con la razón de ser sincero y estar online con el avance. En otras expresiones, tomé las medidas primordiales para apartarme de un razonamiento incorrecto y de mis impresiones personales. En un instante particular, un buscador de la realidad me preguntó:»Cheryl, ¿qué harías si yo viniera a tu oficina en un cochecito de caballos y vistiera ropa del siglo XIX? Entendemos que ustedes están inspirados por la Ciencia divina y la viven a su mejor aptitud, pero por todos los métodos, la Ciencia y la Salud tienen que ser revisadas si desean que se tomen seriamente. Entendido. Entonces se anunció un inconveniente físico. Se encontraba peleando por mi vida. El conservadurismo tímido insistía en que era mejor continuar las premisas recurrentes. Me sentí favorecido de estar familiarizado con las expresiones de Eddy; me ayudaron inmensamente, por eso ¿por qué cambiar? ¿Por qué arrepentirse? Porque las verdades sanadoras no se limitan a los estados físicos. Y lo que es más relevante, las buenas ideas tienen que ser compartidas, no enterradas. Mi cabeza humana dio paso a las verdades espirituales evidentes. Las ideas de sanación son eternas, universales y expresadas de forma inclusiva. Mis pensamientos habían cambiado y mi cuerpo había respondido sanando de forma natural y ligera. En silencio y sinceramente comencé a comprobar y actualizar Ciencia y Salud justo luego del cambio de siglo 21. Wow, una revisión imprimible de Ciencia y Salud es una labor desalentadora. La revisión de la Ciencia y la Salud de Eddy necesitaba hacerse increíblemente bien, atentamente, con precaución, precaución y amorosamente, sin ego o opciones personales. En esta búsqueda, pasé incontables horas construyendo el saber y las capacidades primordiales para realizar esta formidable labor. Estudié historia bíblica, investigué a otros enormes pensadores que Eddy citaba y refería, y me familiaricé con los tiempos en que vivía. Examiné el concepto

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