¿Es suficiente ser una buena persona para ir al cielo?

Es un hecho desafortunado que la mayor parte de la gente que creen en “un Dios” y “un cielo” suponen que van sendero al cielo porque se piensan a sí mismos como un individuo “buena”. Miran a su alrededor y se comparan con otra gente, sin abarcar totalmente la verídica naturaleza de toda la raza humana desde el inicio. La multitud no sabe cuán terribles son nuestros errores realmente, y no comprenden lo que se necesita para que estos errores sean perdonados. Muchas personas piensa que porque no han ejecutado a nadie o cometido ningún “pecado más grande” se piensan buenas personas y entonces irán al cielo cuando mueran. Lamentablemente esta iniciativa es refutada precisamente en el capítulo 3 de Romanos donde dice:”No hay ningún bien, ni uno”. Aunque la mayor parte de nosotros no hayamos ejecutado a nadie, somos responsables de quebrantar la ley de Dios incontables ocasiones todos los días. Si en algún momento hemos mentido, entonces somos mentirosos. Si en algún momento hemos robado algo, somos ladrones. Si en algún momento hemos utilizado el nombre de Dios en vena, hemos cometido blasfemia. Estas acciones no tienen presente las cosas que pensamos en nuestras mentes todo el tiempo. Jesús mencionó que si odias a tu hermano, has cometido un asesinato en tu corazón. No debemos considerarnos a nosotros como buenas personas con pecado que actúa ocasionalmente, sino que somos pecadores en nuestro mismísimo corazón, y entonces todo lo que mencionamos, hacemos y pensamos está manchado por ese pecado. Dios es un dios especial y pide excelencia de la que nadie puede valerse por su cuenta. Un día nos presentaremos frente Dios y daremos cuenta de cada instante de nuestras vidas, introduciendo pensamientos y hechos, y debemos cuestionarnos a nosotros si nos presentaremos frente Dios inocentes o responsables. El hecho es que todo hombre que esté enfrente de Dios por su propia intención va a ser culpable. ¿Cómo es viable que tengamos la posibilidad estar frente Dios inocentes, entonces? Por suerte Dios ha escogido proveer una forma por la cual tenemos la posibilidad de ser perdonados de nuestros errores. Dios envió a su exclusivo Hijo Jesucristo para que muriera en nuestro favor, y sufriera la furia de Dios en nuestro lugar. Nadie puede llegar al cielo por sí solo porque nadie es bueno o especial. Sólo hay uno que es bueno, y es Jesucristo. Entonces, para ingresar al cielo debemos tener fe en Él y en lo que Él ha realizado por nosotros en la cruz. Cuando hagamos esto, tendremos la justicia de Cristo imputada a nosotros para que cuando estemos enfrente de Dios en el día del juicio, nos quedemos enfrente de Él en la justicia de Jesucristo y seamos declarados inocentes. Biografía del autor: Collin Trenery. Protega de los insectos molestos cerca de su casa y patio utilizando un Insect Fogger. Mantenga sus pertenencias seguras y protegidas cuando utilice una caja fuerte biométrica particular de huellas dactilares.

Post a Comment

Your email is kept private. Required fields are marked *