El milagro en el sistema de defensa

La defensa es una cuestión a la que un país debe ofrecer la máxima prioridad para que se mantenga su vida. Las naciones siempre tienen que estar atentas a toda clase de amenazas internas y ajenas, asaltos, peligros de guerras y acciones terroristas. Por eso destinan una parte importante de sus capitales oficiales a la defensa. Los ejércitos están provistos de los aviones, barcos y armas más avanzados, y las fuerzas de defensa siempre se mantienen al más prominente nivel de elaboración. El cuerpo humano está cubierto por un enorme conjunto de contrincantes y amenazas. Estos contrincantes son bacterias, virus y organismos microscópicos semejantes. Hay en todas partes; en el aire que inhalamos, el agua que bebemos, los comestibles que ingerimos y el ámbito en el que vivimos. Lo que la mayor parte de la gente no son conscientes es que el cuerpo humano tiene un increíble batallón, el sistme inmunitario, que pelea contra los contrincantes. Hablamos de un verdadero batallón compuesto por varios “soldados” y “oficiales” con diferentes metas, fundamentalmente entrenados, que usan alta tecnología y luchan con armas comúnes y químicas. Día tras días, inclusive cada minuto, se libra una guerra persistente entre este batallón y las fuerzas enemigas, pero lejos de nuestro conocimiento. Esta guerra además puede ser con apariencia de pequeñas escaramuzas locales, de esta forma como peleas en las que todo el cuerpo está implicado y alarmado. Llamamos a estas peleas “enfermedades”. La conducta general de esta guerra jamás cambia. El enemigo intenta estafar al otro bando camuflándose a sí mismo cuando se introduce en el cuerpo. Las fuerzas de exploración entrenadas son asignadas por la defensa para detectar a los contrincantes. Los contrincantes son determinados y se generan armas apropiadas para exterminarlos. Después hay un ajustado contacto, la derrota del enemigo, el prominente el fuego y la limpieza del campo de guerra. Terminando, se almacena toda clase de información acerca de el enemigo como precaución frente la oportunidad de un ataque posterior… En este momento examinemos bastante más de cerca esta atrayente guerra. EL CASTILLO BESIEGADO: EL CUERPO HUMANO Tenemos la posibilidad de contrastar el cuerpo humano con un castillo asediado por contrincantes. Los contrincantes buscan diferentes maneras de irrumpir este castillo. La piel humana es el muro de este castillo. La sustancia de la queratina en las células de la piel es una barrera intransitable para bacterias y hongos. Las sustancias raras que llegan a la piel no tienen la posibilidad de pasar por medio de esta pared. Además, aunque la cubierta externa de la piel que tiene dentro queratina se frota siempre, la piel que crece desde abajo la moderniza. De esta forma, todos los huéspedes no amigables que se han apretado entre la piel son expulsados del cuerpo adjuntado con la piel muerta, a lo largo de la actualización de la piel de adentro hacia afuera. El enemigo sólo puede abrirse paso por medio de una herida que se inflige en la piel. LA LÍNEA DELANTERA Una de las formas en que los virus entran al cuerpo es el aire. El enemigo se dirige hacia el cuerpo por medio del aire inhalado. No obstante, una secreción particular en la membrana mucosa nasal y elementos de defensa en los pulmones (fagocitos) que tragan células están con estos contrincantes y administran la circunstancia antes de que el riesgo aumente. Las enzimas digestivas en el ácido estomacal y el intestino angosto eliminan un enorme conjunto de los microbios que buscan ingresar en el cuerpo por medio de los comestibles. Hay algunos microbios que se han asentado en numerosas partes del cuerpo humano (tales como la piel, los pliegues de la piel, la boca, la nariz, la nariz, los ojos, los canales respiratorios superiores, el canal digestivo, los genitales) pero no causan anomalías de la salud. Cuando un microbio foráneo entra en el cuerpo, estos microbios domésticos -pensando que su habitabilidad sería invadida- y no queriendo ofrecer paso a los extranjeros que invaden su vivienda, luchan enérgicamente. Tenemos la posibilidad de definirlos como soldados expertos. Tratan de asegurar su territorio para sus propios objetivos. De esta forma, el complejo batallón de nuestro cuerpo se refuerza con estos microapoyos. PASO A PASO PARA CALENTAR LA GUERRA Si un entrometido microscópico que entra en el cuerpo puede vencer a los elementos de defensa en guardia y las bacterias que sirven como soldados, provoca que la guerra para comenzar. Luego de eso, el cuerpo, con su batallón ordenado, pelea contra un per

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